sábado, 2 de enero de 2010

Se fue el 2009

Que año!
Un año en lo personal un poco duro, con cierre de ciclos, tal vez forzosos, pero cerrados al fin. El cierre de un ciclo implica el comienzo de algo nuevo, así que espero que este año recién empezado, pueda cosechar de una buena vez todo eso nuevo que va a germinar.
Un fin de año movidito, con la muerte de mi padrino, quien supo consentirme en vida, llenarme de regalos y enseñarme muchas cosas, se fue para siempre. Obvio que me quedan los recuerdos, pero en lo inmediato un extraño dolor del vacío de la no existencia, que supongo que pasará con el tiempo y pasada la bronca de la pérdida. Si bien somos consciente de la finitud de la vida, cuando llega el momento del final empieza la incredulidad del hecho.
También se fue mi amiga entrañable Mabel Peña, con quien he compartido momentos desopilantes, hermana, amiga, compañera de locuras, otra pérdida que me caló hondo.
Se fueron personajes importantes de mi adolescencia, la Negra Sosa, el escritor Mario Benedetti, que construyeron las bases de mis pensamiento y cimentaron el cacho de cultura que puede cosechar.
El final casi esperado y fuerte de estar con Magistris, que por cierto creo que es el único final que me alegra.
Solo queda mirar para adelante, el futuro está ahí esperando, así que...allá voy.

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