martes, 16 de marzo de 2010

Indignante

Indignante es el accionar de toda la policía. El caso de Lucas Rebolini Manso junto con el caso de los Pomar colmó la inoperancia máxima de todo el sistema.
Cómo se puede entender que un hombre entre en un hospital público, lo atiendan, se muera, lo lleven a la morgue y jamás lo identifiquen?
De qué seguridad hablan cuando hablan de seguridad? Esto es un caso gravísimo de inseguridad institucional, que es peor que el pibito chorro.
El estado que te tiene que proteger, está ausente, no te cuida, te abandona. No se puede creer que como sociedad, con todo lo ocurrido hasta ahora siga pidiendo mano dura, más policías, es decir más inseguridad. No aprendimos nada, no crecimos nada. Seguimos mirándonos el ombligo sin ver al rededor que sucede.
Cuanto mas poder a la policía, mas indefensos estamos los ciudadanos comunes, eso está claro y confirmado empíricamente con estos dos casos, sin olvidar al pibe que mató la policía rompiéndole la cabeza en un recital.
Hay que tener cuidado con lo que se pide al Estado, porque se termina viendo en contra nuestro. Pidamos seguridad jurídica y no mas policías. Pidamos trabajo digno para deterner la inseguridad y no cámaras de seguridad instaladas en la vía pública que nos controlan a todos menos a los chorros.
Pidamos que se nos reconozca como personas para no terminar abandonados en una morgue. Lucas es hijo de famosos y pudo tener un final digno (si hay dignidad en la muerte). Pero que pasa con los que no son hijo de famosos?
Pidamos que todas las instituciones del estado nos protejan, que para eso están.