lunes, 4 de enero de 2010

¿Cómo querés que te recuerden?

Cuando el corazón se para, el espíritu descarna y ve desde arriba la escena, ¿qué escena sería la que quisieras ver?
¿Cómo quisieras que te despidieran?
Tal vez esto no nos lo preguntamos nunca, producto de pensar en lo inmortales que somos, pero inexorablemente en un momento sucede.
Si te gustaría que la gente te recuerde por tus obras benéficas, si querés que te recuerden como una artista, como un buen amigo, o simplemente que no te recuerden.

Aunque paresca loco, nosotros en vida, tenemos que trabajar para ese momento, también han de ser nuestros logros personales claro está.
Pero si me imagino un funeral lleno de gente a la que ayudé, la pregunta es ¿qué estoy haciendo ahora para que suceda? Tal vez, nos deberíamos enfocar en tratar de lograr nuestros sueños para que en el final se acuerden de ellos.
Obviamente esta no es una regla infalible, pero si no la ponemos en práctica, no habrá posibilidades cuando llegue el final.

sábado, 2 de enero de 2010

Se fue el 2009

Que año!
Un año en lo personal un poco duro, con cierre de ciclos, tal vez forzosos, pero cerrados al fin. El cierre de un ciclo implica el comienzo de algo nuevo, así que espero que este año recién empezado, pueda cosechar de una buena vez todo eso nuevo que va a germinar.
Un fin de año movidito, con la muerte de mi padrino, quien supo consentirme en vida, llenarme de regalos y enseñarme muchas cosas, se fue para siempre. Obvio que me quedan los recuerdos, pero en lo inmediato un extraño dolor del vacío de la no existencia, que supongo que pasará con el tiempo y pasada la bronca de la pérdida. Si bien somos consciente de la finitud de la vida, cuando llega el momento del final empieza la incredulidad del hecho.
También se fue mi amiga entrañable Mabel Peña, con quien he compartido momentos desopilantes, hermana, amiga, compañera de locuras, otra pérdida que me caló hondo.
Se fueron personajes importantes de mi adolescencia, la Negra Sosa, el escritor Mario Benedetti, que construyeron las bases de mis pensamiento y cimentaron el cacho de cultura que puede cosechar.
El final casi esperado y fuerte de estar con Magistris, que por cierto creo que es el único final que me alegra.
Solo queda mirar para adelante, el futuro está ahí esperando, así que...allá voy.